EL PSICOANALISIS EN EL SIGLO XXI

El psicoanálisis ya cumplió un siglo de existencia. ¿Qué significa eso? Significa que pudo nacer luego de la caída de la predominancia histórica del pensamiento religioso, la aparición del pensamiento cartesiano y la extensión de la ciencia.


Ambos son, sin embargo, sus grandes enemigos, porque o bien dejan de lado al sujeto o bien lo desresponsabilizan de sus actos.


Tampoco lo favorece nada el discurso de época, el discurso capitalista, un discurso que homogeiniza el goce y que pretende imponer una forma de goce general para todos los sujetos, procurando incluso anular las diferencias de los sexos.


El psicoanálisis , sin embargo, responsabiliza al sujeto de sus actos sin lo cual no hay rectificación posible, pretende resaltar la diferencia absoluta del Uno por Uno y le da un lugar de privilegio al sujeto, haciendo de la estructura de cada uno el responsable del destino de una vida.


Los psicoanalistas están muy preocupados por la supervivencia del psicoanálisis, cosa curiosa ¿verdad? Que se preocupen tanto por ello. Mientras haya inhibidos, sintomatizados o angustiados el psicoanálsis seguirá en plena vigencia si se lo sabe adaptar al tiempo en que se vive, si se lo actualiza a la época en que nos toco vivir y si se hace de él una transmisión adecuada. Esa es nuestra apuesta, la mía personal y la de quienes formamos este equipo.

martes, 19 de febrero de 2008

Sesión del 7 de febrero


Clase del Seminario 7 de febrero


Se trató fundamentalmente sobre las posibilidades de tratamiento de la depresión haciéndola pasar de la inhibición al síntoma analítico.

Para ello es necesario atravesar el rubicón de la angustia de la cual el deprimido no quiere saber nada. No es tanto que no se angustie sino que no quiere saber del enigma que esconde la angustia. Enigma que implica el deseo del Otro del cual el deprimido escapa así como escapa de su propio deseo permaneciendo apático.

Para esto trabajamos un fragmento que expone L.Izcovich en su libro sobre La Depresión en la modernidad en la pág 20 y que se trata de una depresión común y corriente que se convierte por el efecto analítico en depresión bajo transferencia.

¿Qué ventaja trae este cambio? Consiste en que ella que tenía todo (dinero,buen marido, hijos ejemplares) cae en el aburrimiento y busca un amante que casi nunca está por motivos laborales, entonces lo deja y cae en depresión.

Al iniciar su análisis toma al analista como objeto de satisfacción sustitutiva que alivia su malestar. Estar, hablar con él, ser oida, mirada, la tranquiliza .Pero el motor de la cura hace que se objete este amor de transferencia e impide que se instale este confort, por tanto se le dice “no”, esto es un imposible.

Inaugura otra secuencia : para evitar la angustia, hace un acting-out haciendo una remodelación mamaria y aunque sale mal se enamora del cirujano,la repetición le permite hacer un síntoma analítico en el que se pregunta “¿Por qué le pone tanto interés al amor, convirtiendo esto en una esperanza de que exista un hombre que le de todo lo que le falta?

Pasamos del “todo” inicial al aburrimiento, de ahí a la repetición (no sin angustia) para volver al “todo” ahora para prguntarse por que no soporta su “falta” y busca deseperadamente a alguien que le haga posible ese “todo” imposible.

Sesión de últimos de enero

Sesión del Seminario : 24 de enero de 2008

En esta sesión se recapitularon los índices de un proceso depresivo tal y como la psiquiatría lo indica : retraimiento, disminución del apetito, lentitud, alergatamiento, trastorno del sueño y de la alimentación, entre otros.

La medicina reconoce distintos modos de presentarse : leve, grave, distimica, ciclotimica, estacional, trastorno bipolar y trastorno maníaco-depresivo.

La psiquiatría reconoce un desequilibrio en el metabolismo cerebral,un trastorno químico que aparece conjuntamente con el estado de ánimo de la depresión. El ser funcional y ser conjuntas en su aparición, hacen que reconozcan la imposibilidad de discriminar científicamente la causa.

Por tanto afirman que el tratamiento medicamentoso, así como los cambios en la vida del sujeto ya bien sean casuales, buscados en un proyecto o logrados por una psicoterapia, modifican de igual modo la química cerebral, con lo cual queda bajo la decisión del sujeto el modo (que remite a la ética) de ponerle solución a lo solucionable.

El terapeuta será el que indique si es necesario un uso combinado de ambos tratamientos. Esto quedó para ser trabajado en la próxima sesión.

Se utilizó la expresión :terapia conversacional que utilizan los psiquiatras, para recordar que el psicoanálisis es una terapia especial y que no es conversacional. Que haga uso de la palabra como medio de trabajo, no se justifica de que se hable de una conversación .

En una conversación están dos personas y en una sesión de psicoanálisis hay dos cuerpos pero no dos personas hablando.

Uno es el sujeto que despliega su inconsciente y el analista es Otro (del código, de lo simbólico, de la palabra) que a su vez en su lugar de “a” ( causa y motor) que desencadena el deseo del sujeto tanto de hablar y de continuar su trayecto analítico como de vivir y de despertar sus anhelos . El analista como persona no tiene lugar en la sesión, presta su cuerpo, sus palabras y su ser que otorgará su juicio íntimo en el proceso de la interpretación.

Deberá estar fuera de la escena y poniendo en juego su deseo de analista para no estorbar sino facilitar la tarea del análisis mismo.

Así se llega al caso de Luis Izcovich en su libro “La depresión en la modernidad” en el que nos relata los tres tiempos de una viñeta clínica que permite una modificación de una depresión banal a una depresión en transferencia y lo que esto representa para su curación. Quedó para ser retomado en la próxima sesión.

No olvidemos que una depresión es una inhibición que para ser analizada debe transformarse en un síntoma analítico que reconoce la angustia de la que la inhibición (depresión) nada quería saber.


Próxima sesión: 7 de febrero y luego el 21 del mismo mes.

Un sentimiento muy actual: la Depresión


Un sentimiento muy actual: la Depresión

En las dos primeras sesiones realizadas hacia finales de diciembre una y hacia comienzos de enero la otra, se hizo una presentación general de tema así como la bibliografía a utilizar.

Quedó claro de entrada que si en una época (la primera de su teorización) Lacan habló de ella como de la gran neurosis contemporanea, más adelante le quita ese carácter gnoseográfico, para dejar en claro que es un afecto que forma parte de los sentimientos que siempre mienten.

La depresión forma parte de esa gran mentira, no es que no se puede es que no se quiere. Pero…qué es lo que no se quiere…no es falta de voluntad de hacer las cosas, como a veces se le achaca a los deprimidos, es no querer saber nada de la angustia ni del inconsciente.

Desde el punto de vista psicoanalítico, la depresión se presenta como una inhibición con fuertes afectos de impotencia asociados. De este modo es imposible que entre en el proceso analítico, debe hacerse un proceso preliminar para que de ella surja un síntoma en el sentido analítico del término.

Un síntoma es un sufrimiento que padece un sujeto, egodistónico, que lo limita y que lo imposibilita para realizar actividades. Un síntoma analítico tiene un plus agregado, la perplejidad del sujeto en lo que le sucede, la sospecha al menos de su implicación en ello y por tanto el surgimiento de una pregunta aún sin respuesta para desplegar en el análisis.

Así se trataría de pasar de la inhibición al síntoma pudiendo pasar por la angustia, afecto del cual el deprimido no quiere ni enterarse.Prefiere entristecerse a angustiarse, pero la angustia es, sin embargo su única posibilidad de salida.

Y por qué? No es que el analista sea perverso y busque la angustia del otro como una voluntad de goce sino porque: si no hay pregunta no hay tratamiento posible y para que ella se plantee hay que pasar por ese rubricón (así lo llamaba Lacan) de la angustia.

Psiquiatricamente se reconoce que en la depresión se produce una alteración en la química cerebral. Los medicamentos ayudan rápidamente a restaurar el equilibrio químico perdido, pero …ese desequilibrio es la causa de la depresión o la tristeza, el cambio de humor, el sentimiento lleva a una alteración funcional en el cerebro y a que se desequilibre su química. No hay respuesta clara para los psiquiatras. Reconocen que ambos aparecen conjuntados y que por tanto hay tres tratamientos posibles para es alteración química.

  1. Medicación: autodepresivos.
  2. Modificaciones en la realidad del sujeto a traves de una terapia de apoyo.
  3. Modificación profunda del sujeto, procurando encontrar y dar salida a lo que como conflicto intrapsiquico ha dado pie a esa alteración. Esto a traves de una terapia dinámica profunda, le llaman, del psicoanálisis que se le confunde con ella pese a que tiene una especifidad que le diferencia.

También queda contemplada la posibilidad de un tratamiento mixto: sesiones de psicoanálisis o psicoterapia y medicación.

Así aún el cientificismo más funadamentalista no puede borrar del todo al sujeto ni a lo específico del ser humano, del parlante-ser como lo llama Lacan.

Taller teórico clínico. Sesiones de Enero y Febrero

Taller teórico clínico

1ª sesión: 12 de enero de 2008

Presentó Gema Apalategi Lasa un interesante caso en que destacaba la dificultad de un niño en adentrarse en la escritura.

Se trabajó lenguaje oral- escrito- psicosis y neurosis así como la importancia o no de la presencia del padre en la estructura de un sujeto.


2ª sesión: 16 de febrero de 2008

Presentó Edurne González el caso de un púber con serios trastornos de conducta.

Se trabajó edad cronológica y edad lógica o real. La cuestión evolutiva desde el punto de vista analítico así como la sexualidad infantil y la entrada en la pubertad.


LA PRÓXIMA SESIÓN SERÁ EL 15 DE MARZO