EL PSICOANALISIS EN EL SIGLO XXI
El psicoanálisis ya cumplió un siglo de existencia. ¿Qué significa eso? Significa que pudo nacer luego de la caída de la predominancia histórica del pensamiento religioso, la aparición del pensamiento cartesiano y la extensión de la ciencia.
Ambos son, sin embargo, sus grandes enemigos, porque o bien dejan de lado al sujeto o bien lo desresponsabilizan de sus actos.
Tampoco lo favorece nada el discurso de época, el discurso capitalista, un discurso que homogeiniza el goce y que pretende imponer una forma de goce general para todos los sujetos, procurando incluso anular las diferencias de los sexos.
El psicoanálisis , sin embargo, responsabiliza al sujeto de sus actos sin lo cual no hay rectificación posible, pretende resaltar la diferencia absoluta del Uno por Uno y le da un lugar de privilegio al sujeto, haciendo de la estructura de cada uno el responsable del destino de una vida.
Los psicoanalistas están muy preocupados por la supervivencia del psicoanálisis, cosa curiosa ¿verdad? Que se preocupen tanto por ello. Mientras haya inhibidos, sintomatizados o angustiados el psicoanálsis seguirá en plena vigencia si se lo sabe adaptar al tiempo en que se vive, si se lo actualiza a la época en que nos toco vivir y si se hace de él una transmisión adecuada. Esa es nuestra apuesta, la mía personal y la de quienes formamos este equipo.
Últimas sesiones del Seminario sobre la depresión
En las tres últimas sesiones del seminario se ha trabajado un artículo de Luis Izcovich en “Mujeres y lazos sociales contemporáneos” sobre la histeria moderna.
Se utilizó ese texto para incorporar el criterio de que la depresión es la mascarada bajo la que se presenta la histeria moderna.
La histeria entonces sigue existiendo. Si existe la histeria sigue existiendo el inconsciente y si sigue existiendo el inconsciente, existe de igual modo el psicoanálisis. Esto para aquellos que creen que el psicoanálisis está caduco.
Entendámonos, la depresión es un cuadro en el cual el sujeto prefiere la inhibición a pasar por el rubricón de la angustia, angustia que es declinable según la época y según el discurso prevalente en cada época.
No dejemos de recordar que hablamos de la depresión neurótica y ésta sabemos puede darse también en la estructura psicótica, la melancolía es su mejor ejemplo.
Y con esto nos despedimos hasta el curso próximo.
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