
Un sentimiento muy actual: la Depresión
En las dos primeras sesiones realizadas hacia finales de diciembre una y hacia comienzos de enero la otra, se hizo una presentación general de tema así como la bibliografía a utilizar.
Quedó claro de entrada que si en una época (la primera de su teorización) Lacan habló de ella como de la gran neurosis contemporanea, más adelante le quita ese carácter gnoseográfico, para dejar en claro que es un afecto que forma parte de los sentimientos que siempre mienten.
La depresión forma parte de esa gran mentira, no es que no se puede es que no se quiere. Pero…qué es lo que no se quiere…no es falta de voluntad de hacer las cosas, como a veces se le achaca a los deprimidos, es no querer saber nada de la angustia ni del inconsciente.
Desde el punto de vista psicoanalítico, la depresión se presenta como una inhibición con fuertes afectos de impotencia asociados. De este modo es imposible que entre en el proceso analítico, debe hacerse un proceso preliminar para que de ella surja un síntoma en el sentido analítico del término.
Un síntoma es un sufrimiento que padece un sujeto, egodistónico, que lo limita y que lo imposibilita para realizar actividades. Un síntoma analítico tiene un plus agregado, la perplejidad del sujeto en lo que le sucede, la sospecha al menos de su implicación en ello y por tanto el surgimiento de una pregunta aún sin respuesta para desplegar en el análisis.
Así se trataría de pasar de la inhibición al síntoma pudiendo pasar por la angustia, afecto del cual el deprimido no quiere ni enterarse.Prefiere entristecerse a angustiarse, pero la angustia es, sin embargo su única posibilidad de salida.
Y por qué? No es que el analista sea perverso y busque la angustia del otro como una voluntad de goce sino porque: si no hay pregunta no hay tratamiento posible y para que ella se plantee hay que pasar por ese rubricón (así lo llamaba Lacan) de la angustia.
Psiquiatricamente se reconoce que en la depresión se produce una alteración en la química cerebral. Los medicamentos ayudan rápidamente a restaurar el equilibrio químico perdido, pero …ese desequilibrio es la causa de la depresión o la tristeza, el cambio de humor, el sentimiento lleva a una alteración funcional en el cerebro y a que se desequilibre su química. No hay respuesta clara para los psiquiatras. Reconocen que ambos aparecen conjuntados y que por tanto hay tres tratamientos posibles para es alteración química.
- Medicación: autodepresivos.
- Modificaciones en la realidad del sujeto a traves de una terapia de apoyo.
- Modificación profunda del sujeto, procurando encontrar y dar salida a lo que como conflicto intrapsiquico ha dado pie a esa alteración. Esto a traves de una terapia dinámica profunda, le llaman, del psicoanálisis que se le confunde con ella pese a que tiene una especifidad que le diferencia.
También queda contemplada la posibilidad de un tratamiento mixto: sesiones de psicoanálisis o psicoterapia y medicación.
Así aún el cientificismo más funadamentalista no puede borrar del todo al sujeto ni a lo específico del ser humano, del parlante-ser como lo llama Lacan.